La expectativa del país ante la comparecencia del presidente del Consejo de la Judicatura, Mario Godoy, ante el Pleno de la Asamblea Nacional, terminó transformándose en una sensación de revancha personal. Si bien Godoy inició explicando los procedimientos administrativos que deben seguir los funcionarios —jurisdiccionales o administrativos— al renunciar (cumplir con la entrega de informes para obtener el «paz y salvo» que exige la ley), el fondo de su intervención tomó un rumbo distinto.

Aunque el cumplimiento reglamentario es incuestionable, la ciudadanía esperaba revelaciones contundentes sobre las tramas de corrupción que involucran a políticos y funcionarios. En su lugar, el discurso se centró en atacar a legisladores de la bancada de la Revolución Ciudadana y en responsabilizar directamente al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, por cualquier atentado que pudiera sufrir él o su familia.

Godoy señaló irregularidades cometidas durante la administración de Wilman Terán y cuestionó la supuesta inacción procesal de los despachos vinculados al juez denunciante, además de arremeter contra los abogados que han criticado su gestión. Sin embargo, hubo un silencio sepulcral sobre temas cruciales: no mencionó las conversaciones filtradas que habrían involucrado al expresidente de la Judicatura de Pichincha, Henry Gybor. El país esperaba una aclaración técnica o una desmentida categórica —incluso bajo el argumento del uso de inteligencia artificial—, pero esas explicaciones nunca llegaron.

Al finalizar la sesión, y sin que los legisladores tuvieran la oportunidad de formular preguntas, Godoy solicitó ser recibido por la Comisión de Fiscalización para profundizar en ciertos temas.

Ahora, la atención se desplaza hacia la Presidencia de la Asamblea, que deberá decidir si da paso al pedido de Aquiles Álvarez para ser recibido en el Pleno y si se procederá o no con un juicio político. Mientras tanto, Mario Godoy permanece en funciones, sosteniendo su defensa en la protección de su dignidad y su entorno familiar.
Por: Carmen Luisa Samaniego

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