• En lo que va de 2026, ya se han clausurado 4 camales por diferentes incumplimientos, principalmente relacionados con falta de permisos, higiene y salubridad.
La Agencia Metropolitana de Control (AMC) clausuró un camal clandestino que funcionaba en el sector La Tola, en la parroquia Calderón, al norte de Quito. En el lugar se encontraron cerca de 400 aves vivas y alrededor de 120 libras de pollo faenado, producto que fue retenido para su posterior destrucción, al no cumplir con las condiciones de higiene y salubridad necesarias para el consumo humano.
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Durante la inspección realizada con el apoyo de la Empresa Pública Metropolitana de Rastro, Unidad de Bienestar Animal (UBA), Administración Zonal Calderón y Policía Nacional se constató que el faenamiento de aves de corral se realizaba en condiciones insalubres, sin infraestructura adecuada y sin los permisos correspondientes.
“Estos espacios no cumplían con las condiciones mínimas para garantizar un manejo adecuado de los productos ni el bienestar animal. Además, los vecinos del sector ya habían reportado molestias por los fuertes olores que generaba esta actividad”, señaló Gustavo Chiriboga, supervisor metropolitano de la AMC.
Previo al operativo, se levantó información en territorio y se realizó un sobrevuelo con dron para verificar el predio, que funcionaba de manera oculta al interior de lo que aparentaba ser una vivienda ubicada en un sector residencial.
Sanciones
Según el Código Municipal, los responsables podrían enfrentar dos sanciones que, en conjunto, superarían los USD 12.000, por faenar animales destinados al consumo humano en instalaciones no adecuadas y por operar sin los permisos correspondientes.
En 2025, la AMC clausuró 15 camales clandestinos en el Distrito Metropolitano, lo que representa un incremento aproximado del 67% frente a 2024, año en el que se registraron 9 clausuras.
La AMC recuerda a la ciudadanía que el faenamiento de animales debe realizarse únicamente en espacios autorizados, con infraestructura adecuada y bajo condiciones que garanticen la salubridad, el bienestar animal y la convivencia con la comunidad.
