Los controles preventivos de velocidad ejecutados por el Municipio de Quito, en lo que va del año, ascienden a 582 intervenciones y coinciden con una reducción de hasta el 61% en los siniestros vinculados al exceso de velocidad, según datos de la Secretaría de Movilidad, que atribuye estos resultados al fortalecimiento de las acciones de control y seguridad vial en la capital.

Alex Pérez, secretario de Movilidad, indicó en el Concejo Metropolitano que cualquier acción emprendida por las autoridades no será suficiente si no hay un cambio en el comportamiento de la ciudadanía. Agregó que con la realización de controles preventivos se ha logrado reducir los siniestros en las vías.

Durante este 2026 se han ejecutado estas acciones de control y fiscalización:

286 operativos preventivos relacionados con límites de velocidad.
106 operativos de control vinculados al respeto de señales reglamentarias.
418 controles relacionados con conducción en estado etílico.
463 controles vinculados al transporte pesado.
409 controles al transporte público.
314 controles relacionados con motocicletas.

Las acciones específicas realizadas son:

582 controles preventivos de velocidad fueron ejecutados durante 2026.
859 acciones de control relacionadas con señales reglamentarias fueron desarrolladas en distintos puntos de la ciudad.
61 personas fueron aprehendidas por conducir en estado etílico.
7 acciones de restricción de circulación de transporte pesado fueron ejecutadas en corredores estratégicos.
973 controles específicos se realizaron en el transporte público.
985 controles operativos se ejecutaron sobre motocicletas.
En el caso de motocicletas, se han retenido 2.623 unidades por incumplimientos a la normativa vigente.

Asimismo, los controles se han reforzado especialmente en corredores de alta circulación y riesgo vial, con el objetivo de reducir conductas peligrosas y fortalecer la seguridad para todos los actores de la movilidad.

La restricción de circulación del transporte pesado en la Ruta Viva y Av. Simón Bolívar, también ha contribuido a la reducción de siniestros en estas vías de alta siniestralidad.

Las estrategias implementadas por las entidades metropolitanas responsables de movilidad y tránsito han permitido registrar una reducción en varios de los principales indicadores de siniestralidad vial en la capital. Los registros muestran disminuciones importantes durante 2026, en comparación con 2025:

Los siniestros relacionados con exceso de velocidad pasaron de 565 a 218 casos, lo que representa una reducción cercana al 61%.
Los eventos asociados a conducción bajo influencia de alcohol disminuyeron de 511 a 216 casos, equivalente a una reducción aproximada del 57%.
Los siniestros por irrespetar señales reglamentarias se redujeron de 543 a 194 casos, reflejando una disminución cercana al 64%.
Los siniestros relacionados con cambios bruscos o indebidos de carril disminuyeron de 428 a 208 casos.
Los casos por no mantener distancia entre vehículos pasaron de 286 a 104 registros.
Los siniestros asociados a condiciones ambientales adversas disminuyeron de 259 a 121 casos.
Los eventos relacionados con conducción desatenta pasaron de 239 a 114 casos.
Los casos por no ceder el derecho de vía a vehículos disminuyeron de 203 a 87 registros.
Los siniestros vinculados a conducción en malas condiciones físicas se redujeron de 140 a 33 casos.
Los casos por no ceder el paso al peatón pasaron de 137 a 63 registros.
Estas cifras evidencian el impacto de las acciones preventivas y operativas ejecutadas de manera sostenida en distintos puntos del Distrito Metropolitano.

Detrás de cada cifra existe una vida que puede protegerse mediante acciones oportunas de control, educación vial e infraestructura segura. Sin embargo, cualquier acción emprendida por las autoridades no será suficiente si no hay cambio en el comportamiento que contribuya a una mejor conducta vial.

Dato:

El Municipio de Quito lleva a cabo una campaña de comunicación, denominada Cada Vida Cuenta, orientada a reducir los siniestros de tránsito mediante cambios de comportamiento en los conductores y demás actores viales. Su eje principal ha sido la prevención del exceso de velocidad y la conducción bajo efectos del alcohol.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *