“En los últimos días un grupo de productores tecnificados de maíz de la zona norte de Los Ríos, muy relacionados con conocidos comerciantes intermediarios de la provincia, que no representan a ningún gremio de agricultores y proclives a especular para obtener pingües ganancias, han estado presionando a las autoridades intentando convencerlas que el precio del maíz debería ser $21 por quintal”, afirma el comunicado de la Corporación Nacional de Avicultores del Ecuador – CONAVE, la Asociación de Porcicultores del Ecuador – ASPE, la Asociación Ecuatoriana de Fabricantes de Alimentos Balanceados para Animales – AFABA y Asociación de Productores de Alimentos Balanceados – APROBAL.
Para tal fin, han recurrido a valores y cálculos totalmente antojadizos y falaces. Aduce este grupo, que sus costos de producción llegan a $2.622,00 por hectárea y que producen apenas 150 quintales por hectárea, datos con los cuales concluyen que el costo de producir maíz es de $17,48 por quintal.
Sin embargo, en análisis de costos más objetivos y serios, realizados por técnicos independientes y el Ministerio de Agricultura, se obtiene que el verdadero costo por hectárea, incluyendo costos directos, indirectos y de secado del grano, es de $2.464,00 y que la producción promedio real es de 175 quintales secos por hectárea, lo cual resulta en un costo por quintal de $14,08, muy lejos de los $21 a los que ansían y con los que pretenden confundir a la autoridad.
Lo que este grupo de productores e intermediarios privilegiados pretende, con sus tergiversaciones, es aumentar aún más sus exageradas ganancias a costa de los miles de productores de pollo, huevos y cerdos que utilizan maíz, lo que también perjudica, finalmente, a millones de hogares que consumen diariamente esas proteínas.
Cabe preguntarse, si su costo es de $17,48, ¿cómo llegan a exigir $21,00?
La respuesta radica en la presentación de costos (de por sí elevados) a los cuales han sumado una avariciosa utilidad del 20% como parte del costo (práctica mañosa y reñida con un análisis de costos serio) mediante lo cual llegan a un costo total de $3.147, que dividen, no para los 175 quintales que producen, sino para unos exiguos 150 quintales, que no se compadece con su real productividad por hectárea, considerando el nivel de tecnología que utilizan, forzando así un precio de $21 por quintal.
Es conocido que la productividad por hectárea de ese nivel de productores tecnificados fluctúa entre los 200 y 220 quintales húmedos por hectárea, los cuales, transformados a quintales secos, equivalen a 175 quintales secos.
Actualmente, el precio de mercado está estable en los $17,50 por quintal seco, lo cual representa una rentabilidad del 24% (17,50/14,08) para los 120 días que dura el ciclo de cultivo del maíz. Ello equivale a una rentabilidad de 72% anual y más todavía si se la obtiene en dos ciclos de siembra que se hacen al año en este producto. Extraordinarios rendimientos que no se consiguen en el resto de la cadena de proteína animal.
Cabe mencionar que la absorción de la cosecha de maíz está desarrollándose incluso con mayor intensidad que el año anterior. Todo el maíz que está saliendo, es comprado por las industrias y productores pecuarios independientes, sin inconvenientes ni reclamos por parte de los agricultores que entregan sus cosechas.
La cadena de proteína animal aspira y espera que la autoridad no se deje confundir por estos minúsculos grupos con mezquinos intereses económicos y no ceda a sus egoístas pretensiones.
Confiamos que el MAG mantendrá firme su decisión, tal como lo anunció hace una semana, de conservar vigente el precio Mínimo de Sustentación en $15,57 por quintal seco y limpio y permita, como debe ser, que las fuerzas del mercado establezcan el precio de comercialización que satisfaga a las partes involucradas, concluye el comunicado de este gremio productivo. (I)
