Por el vigésimo aniversario se realizó un homenaje al exalcalde Roque Sevilla, por su destacada trayectoria a favor de la conservación de la naturaleza. Una planta de la reserva Mashpi, Cocó Andino, llevará su nombre.

En medio de bonsáis, orquídeas únicas y «el verde de La Carolina», el Jardín Botánico de Quito celebró dos décadas de vida. Fue una jornada de memoria y compromiso con la naturaleza, donde el alcalde Pabel Muñoz destacó este espacio como un emblema de la conservación urbana y también como punto de partida para proyectar la ciudad hacia el futuro.

En este entorno, el alcalde recordó que en Quito sí es posible construir acuerdos a pesar de las diferencias. Lo dijo al rendir homenaje al exalcalde Roque Sevilla, quien formó parte del Acuerdo Quito 2034.

“Roque fue uno de los primeros en decirme: ‘Ok, yo te apoyo, vamos adelante’. Le dije que ya habíamos hurgado bastante en nuestras diferencias y que era momento de enfocarnos en pocos, pero potentes objetivos sobre los que pudiéramos trabajar juntos”, relató.

El Acuerdo Quito 2034, una hoja de ruta ciudadana, propone cuatro grandes objetivos para transformar la ciudad en los próximos 10 años: Erradicar la pobreza, impulsar el bienestar, la reactivación y el crecimiento económico, recuperar la seguridad humana y fortalecer a Quito como una ciudad intercultural.

«Este acto para mí ha sido uno de los más de emocionantes de mi vida, porque me dan un premio que tiene relación con mi pasión, eso produce emociones muy profundas. Señor Alcalde, quiero agradecerle mucho su presencia y su apoyo al Jardín Botánico. Quiero aprovechar para plantearle que le agrandemos el espacio de este Jardín Botánico, porque cuando uno recorre este lugar se ve lo que es el Ecuador», manifestó Roque Sevilla.

Más años para seguir sembrando futuro

El Municipio de Quito ha renovado por 20 años la concesión del Jardín Botánico, que seguirá bajo el cuidado de la fundación que lo administra. También se firmará un convenio de cooperación económica por los próximos cuatro años.

Durante su intervención, el alcalde expresó su voluntad de atender el pedido para ampliar el Jardín Botánico, al reconocer su importancia ambiental, científica y educativa. “En pleno centro financiero de la ciudad, tenemos especies que ni siquiera se conocen aún. Esta diversidad representa lo que somos como país y como ciudad”, aseguró.

La ampliación se enmarca en la política de conservación que incluye la protección de quebradas, ríos y del Chocó Andino, una de las zonas de mayor biodiversidad del mundo.

Carolina Jijón, directora ejecutiva del Jardín Botánico, compartió con emoción la historia de estas dos décadas. “Ni siquiera soñábamos con embellecer este lugar como está ahora. Hoy es un refugio de vida, una estación científica, un reducto de paz. Y sobre todo, una razón para sentirnos profundamente orgullosos del equipo que lo hace posible”, señaló.

Con más de 18.000 plantas en exhibición, el Jardín Botánico se posiciona como uno de los 10 mejores del mundo. Es también símbolo de lo que una ciudad puede lograr cuando apuesta por la ciencia, la educación ambiental y el trabajo colaborativo. Fuente: Quito Informa

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