La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS) de Quito ha lanzado un ambicioso plan para recuperar el río Machángara y purificar las aguas residuales de la ciudad. El objetivo del proyecto es que el 89% de las aguas residuales de la capital sean tratadas y devueltas a los ríos en condiciones adecuadas.
Actualmente, Quito enfrenta un grave problema ambiental con 136 quebradas y 19 ríos contaminados debido al vertido de aguas residuales domésticas. La planta de tratamiento de aguas residuales de Quitumbe (PTAR Quitumbe) es la más grande de la ciudad, procesando el 2% del total de las aguas residuales del Distrito Metropolitano. Junto a ella, existen otras 36 plantas de tratamiento que en conjunto manejan el 1% de las aguas residuales producidas.
Las ingenieras Irina Moncayo, Gerente Técnica de EPMAPS, y Viviana Muñoz, Gerente de Ambiente de la misma entidad, presentaron la nueva estrategia para la descontaminación de los ríos. Subrayaron dos componentes clave en el saneamiento: los interceptores, que desvían las aguas residuales para evitar que lleguen a los ríos, y las plantas de tratamiento, que aseguran el procesamiento adecuado de las aguas.
Las plantas de tratamiento, como PTAR Quitumbe, siguen un proceso de purificación en cinco etapas. Primero, se eliminan los residuos sólidos de gran tamaño. En la siguiente etapa, se retiran los residuos arenosos y las grasas. La tercera etapa implica un tratamiento biológico con lodo activo y oxigenación prolongada, donde las bacterias descomponen los residuos. En la cuarta etapa, el agua es clarificada y la materia biológica se asienta en el fondo de los tanques. Finalmente, el agua es microfiltrada y expuesta a rayos UV para asegurar su completa desinfección, un proceso que dura entre 38 y 40 horas.
EPMAPS también tiene un plan de expansión que concluirá alrededor de 2040 con la construcción de cuatro nuevas plantas de tratamiento. La primera en entrar en funcionamiento será PTAR Tumbaco, proyectada para estar operativa en cinco años. La más ambiciosa será PTAR Quito, ubicada al norte de Conocoto, con capacidad para procesar 4,300 litros por segundo, en contraste con los 70 a 90 litros por segundo que maneja actualmente PTAR Quitumbe. Con la nueva planta PTAR Quito, la cobertura del tratamiento de aguas residuales se elevará del 3% al 49%.
Viviana Muñoz hizo un llamado a la ciudadanía para concienciar sobre la importancia del agua y su tratamiento adecuado. Instó a evitar el vertido de grasas en los ductos de alcantarillado y la disposición de basura en las calles. Además, recordó que las plantas de tratamiento no generan malos olores ni contaminación en sus alrededores, por lo que los ciudadanos deberían reconocer los beneficios de estas instalaciones y apoyar su construcción. (I)
Por: Francisco Racines
