Cada primer lunes de octubre se conmemora el Día Mundial de la Educación Financiera, expertos en esta materia recomiendan que las finanzas personales sean parte de la educación formal desde edades tempranas y presentan conceptos claves para gestionar mejor los recursos.
De acuerdo al Global Findex 2021, el cual mide los avances globales sobre inclusión financiera, en Ecuador el 59% de adultos tiene una cuenta en una institución financiera; y según las Estadísticas de Inclusión Financiera Banco Central del Ecuador, solo 4 de cada 100 ecuatorianos han recibido educación financiera por parte de alguna entidad financiera o de entidades del gobierno.
“Estos datos evidencian la vulnerabilidad de la población para acceder a servicios financieros básicos que fomentan el desarrollo de las familias, como son el ahorro y crédito”, expresó Karina Díaz, experta en Educación Financiera de Fundación CRISFE.
Países de región como Argentina, México, Chile y Brasil, a través de su Estrategia Nacional de Educación Financiera (ENEF), han hecho posible que el Ministerio de Educación participe en el impulso de la educación financiera.
Para la experta, en ese aspecto, Ecuador también podría optar como estrategia que la educación financiera sea parte de la malla curricular de los estudiantes desde edades tempranas. “En general, es importante que niños, jóvenes y adultos comprendan conceptos financieros que se usan de forma frecuente en todas las etapas de la vida”.
A partir del año 2015, varias instituciones financieras del mundo y en Ecuador, promueven el Día de la Educación Financiera el primer lunes de octubre, a fin de dedicar espacios para concienciar a la población de la importancia de gestionar de forma eficiente y sostenible los recursos. “Si bien en Ecuador no se ha institucionalizado esta celebración, para Fundación CRISFE es parte de su misión educar a la población ecuatoriana con el espíritu de fortalecer su salud financiera”, agrega Díaz.
Bajo esa premisa, Fundación CRISFE presenta cuatro conceptos clave de Educación Financiera que, hoy en día, ayudarán a gestionar mejor los recursos:
• La inflación: se refiere al incremento de precios para adquirir bienes y servicios, en los últimos días, probablemente se haya sentido este cambio de precio en bienes de cuidado personal como shampoo, papel higiénico, desodorante, máquinas rasuradoras. Entender este concepto permite orientarse para que, de manera informada, se realicen cambios de hábitos o se busquen sustitutos de un costo menor.
• El riesgo: al hablar de finanzas, es la probabilidad de que un acontecimiento negativo provoque pérdida; por lo tanto, se debe tener cuidado de en dónde se deposita el dinero ya que, al hacerlo con instituciones ilegales, la probabilidad de pérdida es elevada; es decir, se estaría asumiendo un riesgo alto.
• Últimamente han proliferado las ofertas de invertir en negocios que ofrecen un rendimiento alto; es decir, una ganancia bastante atractiva. La educación financiera motivará a investigar para que, de forma informada, se sepa si se está invirtiendo en un negocio lícito o en un negocio de alto riesgo. Es un buen momento para conocer la regla de oro “a mayor riesgo mayor rentabilidad”.
• El interés: este término es frecuente cuando se ahorra o pide dinero prestado. Se trata de un índice que, a través de un porcentaje, permite expresar la rentabilidad de los ahorros o el costo de un crédito. Por ejemplo, cuando consultamos sobre el interés que van a pagar a nuestros ahorros, si se invierte USD 100 a un interés del 6 % anual, al finalizar el año se recibirán USD 106.
Fundación CRISFE, con el propósito de que la población fortalezca sus finanzas personales, pone al alcance la página educativa www.consejosfinancieros.org.ec para que las niños, jóvenes, adultos y adultos mayores puedan acceder a programas de educación financiera gratuitos. (I)