Junto a sus padres estaban estos pequeños vendiendo chocobombas en el Garzocentro.

Un inesperado encuentro familiar me motivó a buscar una heladería en la Garzota. Mientras caminaba hacia mi destino, un pequeño niño con atuendo navideño me pidió que le comprara un dulce, me sorprendió la pulcritud de su vestimenta y que estaba junto a una niña.

La niña me insistió indicando que por solo $1,50 adquiera un dulce o acceda a una promoción de 4 por $5.

Sin duda quise detalles de la promoción pero sobretodo de ellos y de sus padres que caminaban muy cerca de nosotros.

Ema tiene 7 años y Dereck 5 años. Cuando Ema tenía 5 (2021), empezó a pintar palos de helado y a decorarlos como Papá Noel, reno, duendes para colgarlos en el árbol y se animó a vender a la familia, así nació la idea de «ahorrar ese dinero» para sus juguetes de Diciembre.

En el 2022 Ema volvió a hacer los adornos para el árbol y en esta ocasión su hermano Dereck quiso ayudarle a vender. Este 2023 se pudieron de acuerdo para hacer algo diferente y nació la idea de las chocobombas.

Los pequeños ayudan durante toda la preparación: ponen el chocolate en el molde, luego lo rellenan de marshmallow y cocoa, decoran y empacan el producto. Luego se visten con atuendos navideños y salen a vender en el Garzocentro porque ahí su padre tiene un local, sin embargo la venta la realizan en los exteriores de todo el centro comercial y no solo en el local de su familia. Por otro lado, su madre trabaja en un reconocido colegio de Guayaquil, y manifiesta que a la familia le motiva crear conciencia en los infantes.

Recomendaciones
Si usted se anima a adquirir una chocobomba, Se deben servir en una taza y ponerles leche caliente para que la bola de chocolate se derrita y se pueda mezclar con la leche y tomarse un delicioso chocolate Navideño. (I)

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