El Concejo Cantonal de Cuenca aprobó en segundo debate la Ordenanza para la Preservación, Conservación y Protección de la Biodiversidad, norma que regulará de manera integral el cuidado de páramos, humedales, ríos, bosques protectores y el arbolado urbano del cantón.
La propuesta responde, entre otros antecedentes, a un fallo judicial que en julio de 2025 ordenó al Municipio fortalecer la gestión del arbolado urbano con criterios técnicos y participativos.
El texto aprobado es resultado de un extenso trabajo técnico y político: veinticuatro artículos fueron reconsiderados de manera consensuada, a partir de observaciones planteadas. Los ajustes abarcaron desde la conformación del sistema de gestión ambiental hasta el esquema de sanciones e incentivos para la ciudadanía.
La ordenanza crea el Sistema Descentralizado Cantonal de Gestión de la Biodiversidad, un Fondo Ambiental Cantonal y el Mapa Cantonal de Ecosistemas Estratégicos, además de incentivos económicos y no económicos para quienes conserven la naturaleza. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, con multas de hasta veinte salarios básicos unificados y la obligación de sembrar diez árboles por cada uno talado sin autorización.
Una vez publicada en el Registro Oficial, la normativa entrará en vigencia y el Municipio tendrá entre 180 y 365 días para implementar el Fondo Ambiental, los incentivos tributarios, el reglamento de disposición de especímenes y el Plan Maestro de Infraestructura Verde con el inventario del arbolado urbano. Con esta ordenanza, Cuenca se suma a las ciudades ecuatorianas con marcos legales específicos para proteger su patrimonio natural.
El Dato: Entre las especies que la ordenanza protege está la Cynanchum campii, una planta endémica de la que apenas existen unos pocos registros en toda la provincia del Azuay y cuya destrucción constituye infracción grave.
